
Juro que amo al reino animal. De hecho, a veces, los prefiero, para compartir mi tiempo y mis afectos, a las personas. Pero dos noticias que he leído estos días en prensa me han hecho estallar la conciencia, la propia y la ajena.
La primera tiene que ver con ese orondo elefante al que los más reputados cocineros de este país han preparado ese pantagruélico desayuno. La segunda está relacionada con ese simpático pastor alemán que ejerce de policía en una serie austríaca. Resulta que el aminalito cobra 1 millón de euros al mes y viaja en avión privado acompañado de un séquito de cuidadores.
Y paseando por el reino de los blogs, me he encontrado con esto...
¡Qué asco de especie humana!
La primera tiene que ver con ese orondo elefante al que los más reputados cocineros de este país han preparado ese pantagruélico desayuno. La segunda está relacionada con ese simpático pastor alemán que ejerce de policía en una serie austríaca. Resulta que el aminalito cobra 1 millón de euros al mes y viaja en avión privado acompañado de un séquito de cuidadores.
Y paseando por el reino de los blogs, me he encontrado con esto...
¡Qué asco de especie humana!
Fuente Imagen: Diario 2o minutos




